Este fin de semana he tenido el placer de ir al cine y ver La Red Social, una película que me ha encantado. El cine lleno: niños, jóvenes, adultos, jubilados. Todos reunidos con un mismo objetivo: ver en pantalla grande como surgió uno de los fenómenos de nuestra década, nada más y nada menos que el Facebook.
El Facebook revolucionó el campo de las redes sociales hace unos 6 años, cuando un grupo de estudiantes de la prestigiosísima Universidad de Harvard idearon un proyecto que serviría como red social en la misma universidad. Poco a poco la página se abrió a otros lugares de Estados Unidos y hasta ahora, donde casi todo el mundo está comunicado a través de este sitio web.
La verdad es que tanto Facebook como Tuenti en España como otros operadores en otros países han cambiado la forma de comunicarnos. Por ejemplo, el otro día escuché a unos padres indignados porque sus hijos ya no quedaban vía teléfono, sino que ultilizan las redes sociales para quedar a alguna hora con los amigos. Ellos decían que esto acarreaba un problema, que cuando uno no se conectaba pues no sabía si los amigos saldrían o no, a lo que los hijos les contestaban: Si quiere saber si hemos quedado, pues que se conecte, ¡no es tan difícil! En este aspecto, los padres afirman que las redes sociales hacen demasiado "daño" en las relaciones entre sus hijos y los amigos. Pero, está claro que todo cambia en esta vida: los padres no tenían tecnología y ahora los hijos si y de igual manera, las relaciones de amistad eran de una determinada manera y ahora son de otra.
Ahora, todo es diferentes, pero, ¿es mejor o peor? Eso según quien lo mire.
martes, 26 de octubre de 2010
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